Mi despertar es un libro imprescindible. No es un testimonio más ni una denuncia circunstancial, sino una reflexión profunda y descarnada sobre lo que significó para mí crecer bajo un régimen totalitario y comprender, con los años, que la libertad nace en la conciencia.
Escribo desde la herida, pero también desde la lucidez que me han dado el exilio, la fe y la reflexión. En estas páginas —dolorosas, transparentes, hondamente humanas— procuro desmontar con serenidad y rigor los pilares ideológicos que dieron forma al llamado «hombre nuevo»: la pedagogía del sacrificio, la subordinación de la familia y la manipulación del lenguaje.
No persigo el escándalo ni el consuelo fácil. Persigo la verdad.
Mi despertar es, sobre todo, un acto de reconciliación interior y una invitación silenciosa a quienes todavía resisten desde el pensamiento, la memoria y una esperanza que se rehúsa a desaparecer.
