Claudia Ulloa Donoso compone una forma textual que funciona como un tango: la escritura y la lectura, dice, son dos momentos de un mismo baile que escapa a la composición ordinaria del tiempo.
Este ensayo forma parte de la antología Las formas de la memoria, que conmemora el vigésimo aniversario de Almadía y reivindica la idea de que una editorial es un punto de encuentro.
La antología surgió cuando Almadía invitó a algunas de las escritoras más representativas del sello, y de la literatura contemporánea en general, a reflexionar sobre esos momentos que recuerdan que el tiempo ha pasado, que nosotros y quienes nos rodean ya no somos las mismas, y que vale la pena bailar, brindar, llorar, festejar (o todas a la vez) por eso mismo. El resultado es un compendio que plasma la diversidad de aproximaciones hacia el avance de la vida, a la manera en que usamos el lenguaje para reflexionar en compañía sobre el misterioso flujo del tiempo.
