Alexandra es fotógrafa y cineasta. Su sensibilidad única le permite percibir detalles que para la mayoría pasan desapercibidos, verdades que otros prefieren ignorar. Así es como siempre ha visto a Amalia: sin filtros, sin máscaras, tal como realmente es.
Amalia, actriz y modelo, aprendió a usar su belleza como un escudo perfecto para ocultar sus emociones y manipular el mundo a su favor. Ante todos logra engañar y salirse con la suya… excepto ante Alexandra.
Pero… ¿por qué no puede ocultarse frente a ella?
La respuesta se encuentra en el pasado que las une: una historia de miradas que hablan más que las palabras, de amistades que se convierten en amores imposibles de olvidar, y de unos ojos color miel —capaces de volverse rojizos como Marte— que guardan la clave de un reencuentro inevitable.
Los años que tardé a Marte es un viaje al lugar más íntimo de la memoria y del deseo. Porque, a veces, volver a amar requiere viajar hasta el lugar más lejano de uno mismo. A veces, se tarda años en volver… incluso a Marte.
