Sofía creció en un hogar impecable y vacío, donde el silencio pesaba más que las palabras y el afecto parecía un recuerdo ajeno. Su vida transcurría entre logros académicos y la sensación constante de no ser vista. Hasta que todo cambia: emociones, objetos, recuerdos... todo se revela ante ella como una fórmula en constante mutación.
Lo que al principio parece una maldición se convierte en un laboratorio secreto. Sofía descubre que puede leer la arquitectura oculta de la realidad, intervenir en ella y hasta replicarla. Pero pronto intuye que hay algo que escapa a toda lógica, una variable que no se deja atrapar ni por algoritmos ni por sensores: aquello que da sentido a la existencia, lo que sostiene la vida más allá de la materia.
La variable del amor es una novela que combina ciencia, intimidad y misterio en una búsqueda radical de lo que no puede programarse. Sergio Adán Ibáñez nos ofrece una historia conmovedora y perturbadora a la vez, donde la frontera entre lo humano y lo artificial se difumina, y donde la ecuación más compleja es, quizá, la del corazón.
