Nada hubiera cambiado si ella no hubiese aparecido en su camino.
La culpa fue de Eva es una novela sobre la fe, el deseo y la libertad; una travesía íntima a través de las grietas del dogma y las sombras de la conciencia.
Adán, un sacerdote atrapado en la rutina y la obediencia, comienza a cuestionar los cimientos de su mundo tras el encuentro con dos mujeres que han aprendido a vivir al margen de las reglas impuestas. Una de ellas, provocadora y lúcida; otra lo desafía con palabras que muchos no se atreven ni a pensar: ¿qué ocurre cuando la verdad ya no se siente sagrada? ¿Y si el pecado no es más que una forma de control?
A lo largo de confesiones, cartas y monólogos cargados de simbolismo, Adán se ve arrastrado hacia una transformación inevitable. Entre los muros del monasterio, la culpa se vuelve un personaje más y el jardín se revela como una ilusión impuesta.
Con una prosa introspectiva y poética se construye una historia que desmantela creencias y sacude al lector desde las entrañas. Una novela valiente que se atreve a mirar de frente al poder, la fe y el deseo.
