«CUANDO LA VISIÓN SE VUELVE REAL: TESTIMONIOS DE UN MUNDO INTERNO»
Este libro es la segunda parte del anterior del mismo nombre y su estructura con otros quince relatos nuevos sigue las pautas de la primera parte. De nuevo es un viaje hacia la espiritualidad y el conocimiento existencial del autor, tanto de hechos cotidianos extraordinarios, como de percepciones de un pasado remoto, con especial referencia a sus propias raíces guanches y también a recuerdos de la enigmática Atlántida. Su elevada sensibilidad y su especial resonancia respecto a estos temas forman su anatomía profunda y lo llevan a desvelar innumerables aspectos que siempre se han considerado inexistentes. Rituales guanches, hadas, híbridos atlantes...etc., forman parte de sus visiones, sueños, recuerdos ancestrales y estados ampliados de consciencia.
Juan Antonio Castilla Gutiérrez, nació en Santa Cruz de Tenerife en 1961. Licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales por la ULL, habiendo ejercido 35 años de docencia para la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias, como profesor de Economía, Administración de Empresas y Organización y Gestión Comercial. Implicado en un gran número de jornadas, proyectos, desarrollos, recepción e impartición de cursos, etc. Más de 40 años de excursiones por barrancos, cumbres, montes, etc., y en contacto con la arqueología, reflejan el enorme respeto y amor por la naturaleza y las raíces de sus antepasados, habiendo colaborado con el Museo Arqueológico de S/C de Tenerife y realizado una gran donación de piezas arqueológicas en 1978, estando de director D. Luís Diego Cuscoy. Todo esto ha sido fuente de recuerdos ancestrales que en parte se vierten ahora a sus libros, unido a su alta sensitividad y amplificadas capacidades de percepción durante toda su vida, contando numerosos hechos insólitos de forma que el lector pueda comprenderlos mediante un combinado de imagen y texto explicativo. Además, el
texto mezcla contenidos científicos (físicos, tangibles, racionales) y contenidos etéreos (intangibles, sutiles), porque están interconectados.