La identidad del padre de Cuquina, la pija insoportable, resulta ser una persona de lo más inesperada. Sara se empeñará en ayudarle para que converse con su hija, todo eso sin saber que Alberto ha llegado al hotel y que se oculta en la habitación de Rebeca, con pruebas irrefutables que darán un vuelco a su decisión de separarse de él y que podrían arruinar por completo la despedida de casada.
