La lectura de este libro permite disfrutar de una novela policíaca en la que los personajes están inmersos en un concurso de televisión que se mezcla con los intereses de los distintos personajes.
Corresponde la resolución de los hechos al inspector García, cuya fama se ha consolidado desde que solucionó el problema planteado en «¿Quién mató al embajador?», y el lector puede acompañar al policía y al equipo investigador que forma para realizar su propia investigación, pues el texto le proporciona la misma información que obtienen los policías y la obtiene al mismo tiempo que ellos, de forma que pueda llegar por sí mismo a las conclusiones de los personajes, o a otra distinta si eso es posible.
Así que le invito a que se una a la investigación y, sin dejarse engañar por la evidencia, desentrañe el misterio por sí mismo.
